La Acción Humanitaria, como yo la veo Humanitarian Action, as I see it

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13/04/2008

Estados en Regresión: Chad, Darfur y República Centroafricana


Este artículo es la versión original del que fue publicado en la sección de Opinión del diario ElPeriodico de Catalunya en septiembre del 2007. Para ver el artículo resumido, CLICKea este link: http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=442896&idseccio_PK=1006

Un buen ejemplo de eufemismo lo constituye el uso del concepto “países en vías de desarrollo” para referirse a Estados como Chad, Darfur (Sudán) y República Centroafricana (RCA). Esta vasta región de África, con una extensión igual a una docena de Españas, es a día de hoy un mar de violencia, desplazamiento, refugiados, enfermedad, malnutrición y muerte sin luz al final del túnel. Acostumbrado al optimismo en cada nuevo nacimiento, intervención quirúrgica exitosa o paciente sanado en nuestros proyectos, la visión global de la región no puede ser sino de un calculado pesimismo.

Los tres países están entre los últimos 7 puestos del Índice de Desarrollo Humano; Darfur ni siquiera cumpliría con los requisitos necesarios para poder ser evaluado. En RCA, la esperanza de vida ha caído en el último decenio de los 50 a los 39 años, siendo uno de los pocos países del mundo en los que ésta no ha evolucionado ni tan siquiera el mínimo necesario para poder hablar de esperanza. Simplemente, encontrar ancianos en una aldea se convierte en motivo de alegría durante nuestro trabajo. Por cada 1000 nacimientos que se producen en Chad, 208 mueren antes de alcanzar los 5 años de vida; en España la probabilidad de sobrevivir es 40 veces superior. Estos países no están en otra vía que en la de la regresión.

Algunos escriben sobre los intereses estratégicos que los países (estos sí) en desarrollo tienen en esta zona de África, desde el consabido petróleo y los yacimientos de gas a las nuevas minas de uranio, pasando por el coltán o los diamantes. Muchos otros hablan de la regionalización del conflicto de Darfur y claman por una “intervención humanitaria” que incluya más soldados, más armas, más violencia. Estos análisis y afirmaciones vienen desde lo alto, desde una perspectiva gubernamental, incluso desde una visión onusiana o internacional de la región.

Les propongo partir desde una sencilla frase pronunciada por un jefe comunitario de una pequeña aldea situada en el Norte de la RCA. Esta persona lidera actualmente la subsistencia de los 150 habitantes de los que es responsable y que han tenido que refugiarse en plena selva. Es una frase que he escuchado en tres países en tres idiomas y dialectos distintos, árabe, fur y foulatin, pero cuyo significado sí es regional, casi universal: “Vivimos como animales. Hemos perdido la dignidad”.

Darfur, Chad y RCA tienen efectivamente un abultado denominador común cuyo numerador, léase víctima, es siempre el mismo: la población civil. Para empezar, la violencia. A los conflictos armados internos “típicos” que enfrentan a ejércitos gubernamentales con grupos rebeldes, se suma la presencia de actores no regulares que suelen ser los responsables de las mayores violaciones de Derechos Humanos contra los civiles. Janjaweed en Darfur, zaraguinas en RCA o coupeurs de route en Chad, el resultado se repite sistemáticamente: pequeñas aldeas carbonizadas, ejecuciones sumarias, detenciones ilegales, abusos sexuales, torturas… Las consecuencias son tan similares que resulta difícil distinguir un país de otro en las fotos que hacemos durante nuestro trabajo.

Ante la violencia, la población sólo puede hacer una cosa: huir. Desplazamiento interno y olas de refugiados son otros de los componentes de este vil denominador. En RCA, casi 200.000 personas en una zona de 800.000 habitantes viven desde hace más de un año en plena selva ecuatorial africana, sin nada que comer, sin nada que les proteja de la sesión de lluvias y sin ningún tipo de servicios básicos. La misma situación se repite en Chad, con la diferencia de que los lugares de acogida están en pleno desierto y la temperatura suele sobrepasar los 50 grados. El vencedor sin embargo es Darfur, que con más de 2 millones de desplazados internos, casi 300.000 refugiados y 200.000 muertos en tres años, constituye una de las mayores afrentas al sentido de responsabilidad colectiva que existen a día de hoy en nuestro planeta.

Las consecuencias médicas y humanitarias de la combinación entre violencia y desplazamiento son también regionales dado que los afectados son siempre seres humanos. Sobrevivir durante un año a base de frutos secos y raíces salvajes hace que la malnutrición sea uno de los fantasmas que en todo caso aparece en estos contextos. No siempre viene sola; aún resulta más terrible asociada con enfermedades como la malaria o las diarreas sangrantes. Las tres representan el 75% de las muertes de los niños menores de 5 años en nuestros proyectos. La falta de techo y cobijo durante noches frías y épocas de lluvia implacable hace que las enfermedades respiratorias agudas hagan estragos entre los más débiles: niños, mujeres embarazadas y ancianos. Y así sin fin. Enfermedades de transmisión sexual derivadas de la violencia o de la falta de métodos anticonceptivos, enfermedades olvidadas como la tripanosomiasis o enfermedad del sueño y la tuberculosis o la constante amenaza de brotes epidémicos de sarampión, hepatitis o meningitis hacen de la subsistencia un milagro diario. Lo más frustrante es que todas estas patologías son de fácil diagnóstico, tratamiento y curación.

Ante este panorama, los gobiernos sudanés, chadiano y centroafricano, principales responsables de sus respectivas poblaciones, sólo ven como solución la militarización de sus países. Eso sí, convenientemente asesorados por la comunidad internacional. He ahí la forma en que los países desarrollados ayudan a los países en vías de desarrollo (o en regresión). Mientras que las pocas organizaciones humanitarias que trabajamos en las zonas afectadas tenemos dificultades para acceder a la población e incluso somos objeto de ataques por parte de los grupos armados, Naciones Unidas y la Unión Europea responden a problemas de falta de infraestructuras y de servicios públicos básicos como la salud y la educación proponiendo miles de soldados que costarán millones de euros a los contribuyentes y cuya eficacia, hasta la fecha, no ha sido demostrada. Los soldados desplegados en Darfur ni siquiera han podido protegerse a sí mismos; ¿cómo van a hacerlo en uno de los contextos más agresivos y extensos del mundo?. La Ayuda Oficial al Desarrollo, lejos de compensar esta inversión político – militar, forma más parte del problema que de la solución.

La acción humanitaria, tal y como la entendemos, toma todo su significado en contextos donde lo único ciertamente regionalizado es el sufrimiento humano. Cuando las políticas de desarrollo han fallado durante años; cuando las necesidades humanitarias son inmediatas e independientes de planteamientos políticos, de seguridad o, en suma, de análisis e intereses a medio o largo plazo; cuando la población es la última prioridad de las autoridades, cubrir eficientemente un espacio médico – humanitario se convierte en el imperativo a garantizar incluso para los países en regresión.

3 comentarios:

Rabino Kuerbovich dijo...

Me parece que se te ha ido un poco la mano con esto de la demagogia MSFera. Vale que las Naciones Unidas son unos inutiles y en general, parasitan la ccion humanitaria mas que apoyar a las poblaciones en peligro. Pero y la responsabilidad de los gobiernos nacionales? Es TODA la culpa de la comunidad internacional?

Segunda: la UE ( atraves de ECHO)en 2007: 110 millones de Euros para Sudan, 30.5 para Chad. De ahi, cuanto se han llevado las branches de MSF?

Alfonso Verdu Perez dijo...

Hola Rabino Kuerbovich,

Siento responder tan tarde, hemos estado liados por aquí en Yemen...

Empiezo respondiendo a tu última pregunta: durante el ejercicio 2007, que es cuando escribí el artículo, MSF-España se financió en un 94% mediante FONDOS PROPIOS. Como ves, de ECHO, no se tomó mucho. Puedes acceder a la auditoría de nuestras cuentas en la página web de MSF (www.msf.es).

Este artículo no pretendía ser demagógico-MSFero; ya sé que mi Blog es 90% MSF pero créeme, yo soy de los más autocríticos, lo podemos compartir si quieres.

En cuanto a lo que expresaba sobre Darfur-RCA-Chad en ese momento venía de la indignación que me produjo ver cómo, especialmente Francia, utilizaba el "momentum" del conflicto en Darfur y RCA para aumentar su presencia militar en la región (ya considerable) disfrazándola de peacekeeping operation via UN.

No niego la capacidad de ECHO, es el primer donante del mundo. Lo que no "vemos" es que la ayuda que la UE destina vía formación militar, policial y "técnico" es mucho superior a la partida de ayuda humanitaria.

Espero que sigamos en contacto.

Salu2,
Alfonso

Rabino dijo...

Alfonso, sólo ahora me doy cuenta que me respondiste al comentario. Gracias.

1. Yo mencioné las branches de MSF, no MSF-E.

2. que vale que si Francia y todo lo demás (USA con AFRICOM, y los chinos y lo que tú quiereas). Pero cuando vamos a seguir fustigandonos por el pasado colonialista y apuntar a los verdares y primeros responsables, que son los gobernantes de los países soberanos en los que trabajamos? Cuándo las ONGS - ya que las cooperaciones estatales se lo tienen muy callado por la cuenta que les trae - hablara´n de los difícil que es hacer desarrollo en países que están legal y administrativamente estructurados para que el gobernante de turno - turnos bien largos, por cierto - se ponga las botas?